Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador. Todo es igual nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor. No hay aplausos, ni escalafón, los inmorales nos han igualado. Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón. Que falta de respeto que atropellaba la razón, cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón. Es lo mismo el que trabaja noche y día, que el que vive de los otros, que el que mata que el que cura o esta fuera de la ley...
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